Satisfacer las necesidades de su bebé. Esto es especialmente importante cuando el bebé está enfermo o triste, tiene hambre o necesita consuelo. Su bebé también intenta llamar su atención de varias maneras: balbuceando, haciendo ruidos o sonriendo. Reaccionando de forma cálida y consistente, ayudas al desarrollo del cerebro de tu bebé. Proporciona un entorno seguro y cálido para tu bebé. Establezca rutinas diarias en las que su bebé pueda confiar. Crear una atmósfera tranquila en casa Ayude a su bebé a descubrir su entorno, tanto dentro como fuera. Los bebés aprenden jugando, y usted es el primer compañero de juego de su hijo. Los juegos sencillos ayudarán a su bebé a aprender sobre la gente y el mundo que le rodea. No olvide hablar con su bebé durante las rutinas diarias. Hágale saber a su bebé lo que está pasando, señálele las cosas interesantes que ambos ven y ayúdele a desarrollar sus otros sentidos: el oído, el tacto, el gusto y el olfato. Asegúrese de que su hijo reciba atención médica con regularidad. Su bebé debe ser examinado regularmente por un proveedor de atención médica. Asegúrese de que su bebé reciba sus vacunas en el momento adecuado y hable del desarrollo de su hijo y de los próximos pasos a seguir con su proveedor de atención médica. Familiarícese con los servicios y programas de su vecindario. En muchos municipios hay organismos y centros que ofrecen servicios para familias jóvenes. También puedes conocer a otros padres en grupos de juego o centros de acogida, o encontrar profesionales que puedan responder a tus preguntas. Si no sabes a dónde ir, contacta con el centro comunitario, la biblioteca, la unidad de salud pública o el centro de recursos familiares más cercano. Elige un lugar de cuidado infantil de calidad. Cuando necesite separarse de su bebé, asegúrese de tener a alguien que lo cuide tan bien como usted. Elija a alguien de confianza que satisfaga las necesidades emocionales de su bebé y le proporcione un entorno seguro y saludable que promueva el aprendizaje y el crecimiento. Pida ayuda cuando la necesite. Si se siente estresada, abrumada, deprimida o necesita apoyo para cuidar de su bebé, no dude en pedir ayuda. Hable con su médico o un miembro de su familia, o póngase en contacto con una agencia comunitaria local.